La falta de aire al subir una escalera, el cansancio que aparece antes de lo habitual o la hinchazón en los tobillos suelen atribuirse a la edad, al sedentarismo o simplemente a un mal día. Pero en muchos casos son la forma en que el corazón avisa que algo no funciona como debería. Esa combinación de síntomas tiene un nombre médico preciso: insuficiencia cardíaca.
Qué es la insuficiencia cardíaca y por qué aparece
La insuficiencia cardíaca no significa que el corazón deje de latir, sino que no puede llenarse o bombear la sangre con la eficiencia necesaria para responder a las necesidades del organismo.
Sea cual sea el origen, cuando el corazón no logra mantener un funcionamiento adecuado el resultado es parecido: acumula líquido en los pulmones y otros tejidos, disminuye el aporte de sangre al organismo, hay dificultad para respirar al estar acostado o aumento de peso en pocos días, como ejemplo de algunos de los signos y síntomas más frecuentes.
Reconocer esas señales a tiempo es tan importante como identificar el síntoma de un infarto, algo que también aplica a otras urgencias cardiovasculares donde cada consulta a tiempo hace la diferencia.
Cómo se trata y por qué el seguimiento es clave
Actualmente existen tratamientos que no solo alivian los síntomas y disminuyen la retención de líquidos, sino que también reducen el riesgo de internaciones y, en muchos pacientes, mejoran la supervivencia.
En paralelo, resulta fundamental tratar la causa de fondo: bajar la presión, destapar una arteria coronaria obstruida con una angioplastia, corregir una arritmia o reparar una válvula dañada, según corresponda a cada caso.
Cuando la insuficiencia cardíaca se presenta junto con otras enfermedades cardiovasculares, como puede ser la enfermedad arterial periférica, puede requerir un abordaje conjunto con cirugía vascular.
El seguimiento a largo plazo, con controles periódicos y ajustes de tratamiento, es lo que permite a la mayoría de los pacientes mantener una buena calidad de vida. La prevención, detección precoz y el buen control de factores de riesgo como hipertensión, diabetes, colesterol elevado, obesidad y sedentarismo son fundamentales para disminuir el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.
La cardiología en la Clínica La Sagrada Familia
En la Clínica La Sagrada Familia abordamos la insuficiencia cardíaca de manera integral, combinando cardiología clínica, diagnóstico por imágenes, tratamiento farmacológico y, cuando está indicado, procedimientos intervencionistas para tratar su causa.
Si notás falta de aire, hinchazón en las piernas o cansancio fuera de lo común, podés solicitar un turno al (+54 11) 4014-6000 / 7000.