La salud cardiovascular masculina continúa representando un desafío importante para los sistemas de salud y para la prevención individual. En Argentina, los hombres mueren más jóvenes que las mujeres por enfermedades cardiovasculares y, en muchos casos, llegan tarde a la consulta médica.
La Semana Internacional de la Salud Masculina, que se conmemora en junio, busca poner el foco en una realidad que todavía suele minimizarse: muchas patologías cardíacas y neurológicas pueden prevenirse si se detectan a tiempo.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en hombres adultos. El infarto de miocardio, la hipertensión arterial, las arritmias y el ataque cerebrovascular (ACV) aparecen con más frecuencia y a edades más tempranas que en las mujeres. Parte de esa diferencia tiene una explicación biológica, pero también existe un componente cultural importante: los varones suelen consultar menos, hacerse menos controles y normalizar síntomas que deberían encender una alarma.
La hipertensión arterial, el colesterol elevado, el tabaquismo, el sedentarismo, el exceso de peso, la diabetes y el estrés crónico constituyen algunos de los principales factores de riesgo cardiovascular en los hombres adultos. El problema es que muchas de estas condiciones avanzan en silencio: la presión alta puede no dar síntomas durante años, lo mismo que algunas arritmias que recién se descubren después de una urgencia.
Hay señales que no deberían subestimarse: dolores de cabeza frecuentes, falta de aire ante esfuerzos leves, palpitaciones, cansancio desproporcionado, mareos, dolor o presión en el pecho y episodios de debilidad o adormecimiento repentino. En algunos casos, estos síntomas pueden anticipar un infarto de miocardio o un ataque cerebrovascular. La aparición de cualquiera de estos síntomas justifica una consulta médica precoz, especialmente cuando se presentan por primera vez o muestran una progresión reciente.
A partir de los 40 años —o antes en presencia de antecedentes familiares o factores de riesgo— es recomendable realizar controles periódicos que incluyan medición de presión arterial, análisis de colesterol y glucemia, y evaluación cardiológica con electrocardiograma. Se estima que gran parte de los ACV están relacionados con factores modificables: llegar antes al diagnóstico puede marcar una diferencia decisiva.
La Clínica La Sagrada Familia cuenta con el programa Men Check, un chequeo preventivo orientado específicamente a la salud masculina. Permite detectar precozmente factores de riesgo y enfermedades vinculadas con la salud prostática, renal, metabólica y cardiovascular antes de que generen complicaciones clínicas.
Además, la Clínica cuenta con equipos especializados en cardiología, neurología y neurocardiología, preparados para el diagnóstico precoz, la estratificación del riesgo y el tratamiento integral de patologías complejas como la hipertensión arterial, las arritmias cardíacas y el ataque cerebrovascular.
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