En Argentina, las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares son las primeras causas de muerte y discapacidad. Sin embargo, gran parte de los factores que las generan son modificables. Es decir: están en nuestras manos. Y lo que pocos saben es que corazón y cerebro comparten —en gran medida— los mismos enemigos. Por eso, cuidar uno es, inevitablemente, proteger al otro.
La mayoría de las personas cree que el corazón y el cerebro se enferman por separado. En realidad, muchas veces comparten exactamente los mismos factores de riesgo.
El cerebro recibe cerca del 20 % del flujo sanguíneo que bombea el corazón. Cuando ese flujo se interrumpe —por una obstrucción o un coágulo, muchas veces originado en el corazón por una arritmia— se produce un ataque cerebrovascular (ACV).
Por eso, las condiciones que dañan el corazón también dañan el cerebro. La hipertensión arterial, el colesterol elevado, la fibrilación auricular, la diabetes y el tabaquismo no son solo factores de riesgo cardíacos. También son factores de riesgo neurológicos.
Lo mismo ocurre a la inversa: ciertos problemas cerebrales pueden alterar el ritmo cardíaco o la presión arterial. Corazón y cerebro no funcionan de manera aislada. Son parte de un sistema vascular único que requiere un cuidado integral.
La hipertensión puede dañar las arterias durante años sin dar señales. La fibrilación auricular puede pasar inadvertida hasta que provoca un ataque cerebrovascular (ACV). Por eso, prevenir no significa esperar síntomas, sino conocer tu estado de salud antes de que el problema se manifieste.
Algunos pasos concretos hacen la diferencia: controlar regularmente la presión arterial, realizarse un perfil lipídico, mantener un peso saludable, reducir el sodio en la dieta, hacer actividad física moderada y —si existe antecedente familiar de ataque cerebrovascular, aneurisma o cardiopatía— consultar a un especialista para una evaluación de riesgo personalizada.
Desde la Clínica La Sagrada Familia abordamos la salud cardiovascular y cerebrovascular de forma integrada, porque sabemos que una no puede entenderse sin la otra.
Nuestros equipos de cardiología, neurología, neurocardiología y tratamientos mínimamente invasivos trabajan en conjunto para evaluar tu riesgo, detectar problemas en etapas tempranas y definir el plan de cuidado más adecuado para cada persona.
Solicitá un turno al (+54 11) 4014-6000 o por WhatsApp al 11-6025-8181.